Era un proyecto del que se hablaba a menudo, pero aún no teníamos mucha información concreta. Finalmente, la colaboración entre Tom Cruise y Alejandro González Iñárritu ha dejado de ser un misterio, su nueva película se titula 'Digger' y llegará a los cines el 2 de octubre de 2026, una fecha clásica que Warner Bros. y Legendary han elegido con la clara intención de convertirla en uno de los grandes estrenos del año. El anuncio vino acompañado de un primer póster y un breve adelanto que revelan el tono general del proyecto: una "comedia de proporciones catastróficas", según reza su eslogan oficial. Se trata de un giro llamativo tanto para Cruise, más asociado a la acción, como para Iñárritu, cuyo cine suele moverse entre el drama existencial y la sátira oscura. Ya habíamos visto alguna que otra vez realizando papeles cómicos, como en 'Tropic Thunder', 'La era del rock' o incluso su cameo en 'Austin Powers en Miembro de Oro', pero nunca había protagonizado una película de este calibre dentro del género. 


Aunque aún no sabemos demasiado sobre la trama en sí, ya podemos hablar sobre algunos elementos clave. Tom Cruise interpretará a Digger Rockwell, un hombre descrito como "muy poderoso", cuya historia se enmarca en un tono cómico y desbordado que el propio Iñárritu ha calificado como "una locura, una comedia salvaje". Durante meses circularon rumores que apuntaban a una sátira sobre un supuesto salvador todopoderoso, y por ahí irán los tiros, insistiendo en que el corazón del proyecto es el humor y el caos controlado. 


El guion de Digger fue coescrito por Iñárritu junto a Nicolás Giacobone y Alexander Dinelaris, colaboradores con los que ya trabajó en 'Birdman', y se suma también la dramaturga mexicana Sabina Berman, aportando una perspectiva diferente pero compatible al equipo creativo. La película contará además con la participación de Sandra Hüller, una de las actrices europeas más aclamadas de los últimos años, y nominada al Óscar por su papel en 'Anatomía de una caída', cuyo rol aún no ha sido revelado pero que aparece mencionada en los primeros adelantos oficiales. 


El cineasta mexicano viene de tomarse un respiro tras una época en la que Hollywood se rindió a sus pies. Primero logró captar su atención con 'Amores perros', en el año 2000, y entonces pasó a dirigir '21 gramos' y 'Babel', en 2003 y 2006 respectivamente, y que ya le consolidaron como un valor sobre seguro en el cine estadounidense. Pero fue en 2014 y 2015, con la mencionada 'Birdman' y 'El renacido', cuando tuvo toda la atención de la academia durante dos años consecutivos. La primera, protagonizada por un Michael Keaton a quien le resucitó la carrera, ganó el Óscar a mejor película, director, guion y cinematografía. Con 'El renacido' logró de nuevo el Óscar a mejor dirección y cinematografía, pero además logró que Leonardo DiCaprio consiguiera al fin su estatuilla. Si además de tener el prestigio de los premios, sumamos el hecho de que parece impulsar las carreras de actores que no había sido reconocidos como debían, es lógico pensar que Tom Cruise lo tiene todo planeado para estar presente en la gala de los Óscar de 2027.



El entusiasmo de Iñárritu por trabajar con Cruise ha sido evidente desde las primeras declaraciones públicas. El director ha destacado el rango interpretativo del actor, asegurando que lo hace reír "todos los días" y que ha descubierto en él una versatilidad inédita en su carrera como realizador. Para Cruise, 'Digger' es una oportunidad de explorar un registro menos habitual pero con el que siempre se había mostrado cómodo cuando lo ha tocado. Ahora, alejado de la acción física extrema que ha marcado su filmografía reciente, y junto a Iñárritu, es su gran proyecto para conseguir el respeto de quienes aún no creen en su amor por el cine.







El director canadiense está más ocupado que nunca, y no sólo por su trabajo, plagado de clásicos como Titanic y Avatar, sino por las entrevistas. En una de ellas ha explicado cómo la primera entrega de Star Wars en 1977 lo impactó profundamente. La mezcla de efectos visuales revolucionarios, algo que a Cameron le encanta, y la construcción de un universo narrativo coherente y la capacidad de la saga para conectar con la imaginación colectiva fueron elementos que lo convencieron de que el cine podía ser un medio ilimitado para contar historias. Cameron ha señalado que, sin aquella experiencia, probablemente no habría seguido el camino que lo convirtió en uno de los cineastas más influyentes de las últimas décadas.


Hay que ser conscientes de que por aquel entonces James Cameron era un veinteañero. Sus declaraciones más concretas han sido tal que:


"Solía ​​ponerme los auriculares y escuchar música electrónica rápida, imaginando batallas espaciales... con todo tipo de maniobras y armas de energía... y entonces vi una película que, si hubiera creído en la gente que lee la mente con un rayo láser, habría pensado: 'me lo sacaron del cerebro'. Mi conclusión fue un poco menos descabellada. Era como si lo que veía en mi mente fuera lo mismo que en la película número uno de la historia, desde entonces tengo una imaginación que soy capaz de vender... y entonces empecé a descubrir cómo hacer películas fantásticas".


Vamos, que Cameron se sintió identificado con la obra de George Lucas, como si fuera exactamente lo que él quería crear. Más allá de su éxito en taquilla, que no es menor, la saga introdujo arquetipos narrativos que se convirtieron en referentes universales. El héroe que descubre su destino, la lucha entre el bien y el mal, y la importancia de la comunidad frente al poder opresivo. Estos elementos trascendieron el cine para instalarse en la cultura popular, influyendo en literatura, televisión, videojuegos y hasta en la política, donde expresiones como "el lado oscuro" se usan como metáforas cotidianas.


Sabíamos que el legado de Star Wars también se refleja en la industria cinematográfica, pero ahora sabemos que quizás Avatar tampoco existiría si  no fuera por la guerra de las galaxias. La saga impulsó el desarrollo de nuevas tecnologías de efectos especiales y abrió el camino para el cine de franquicias, un modelo que domina la actualidad. Además, generó una comunidad global de seguidores que, a lo largo de generaciones, han mantenido viva la pasión por sus personajes y su universo. La creación de convenciones, coleccionables y debates interminables sobre la continuidad de la historia son prueba de que Star Wars  es un fenómeno cultural que une a millones de personas, por si a alguien se le había olvidado.



Estamos acostumbrados a que seamos los fans quienes declaremos cómo nos ha influenciado una obra tan popular, pero la declaración de Cameron subraya cómo Star Wars no solo inspiró a espectadores, sino también a futuros creadores. El propio Cameron, con Avatar, replicó esa ambición de construir mundos completos y visualmente innovadores, siguiendo la senda que Lucas abrió décadas atrás


Si hay un director que consiga convencer a las masas de la importancia de Hollywood y los blockbusters veraniegos, ese es Steven Spielberg. En los últimos años, seguramente por motivos de edad obvios, no ha estado tan prolífico como acostumbraba, pero eso no evitará que tengamos en unos meses una nueva película suya. Titulada internacionalmente 'Disclosure Day', llegará a los cines españoles el 12 de junio de 2026 como 'El día de la revelación', y contará con un elenco encabezado por Emily Blunt, Josh O’Connor y Colin Firth. El guion ha sido escrito por David Koepp, colaborador habitual de Spielberg en títulos como 'Parque Jurásico' y 'La guerra de los mundos'. La trama gira en torno a una revelación (vaya) que pondrá en duda la percepción de la humanidad sobre su lugar en el universo, explorando la posibilidad de un contacto irrefutable con vida extraterrestre, una de las pasiones del Spielberg. 


Este proyecto supone un regreso a las raíces del director, quien ya había dejado huella en el género con clásicos como 'Encuentros en la tercera fase' (1977), 'E.T. el extraterrestre' (1982) y la mencionada 'La guerra de los mundos' (2005). Estas películas no solo redefinieron la manera de narrar historias sobre alienígenas, sino que también se convirtieron en referentes culturales y éxitos de taquilla. 'E.T.' por ejemplo, fue durante años la película más taquillera de la historia, en los años de oro de Spielberg, cuando sus películas eran uno de los eventos de la cultura popular más importantes de cada año.


En los últimos años, Spielberg se ha centrado en proyectos más íntimos y personales, como 'Los Fabelman' (2022), una obra semi-autobiográfica que exploraba su infancia y el nacimiento de su pasión por el cine. También ha seguido revisitando géneros históricos y dramáticos, con títulos como 'El puente de los espías' (2015) y 'Los archivos del Pentágono' (2017). Sin embargo, 'El día de la revelación' es un retorno a una de sus especialidades y al misterio que siempre han acompañado sus incursiones en la ciencia ficción. Spielberg quiere plantear el debate de cómo reaccionaría la humanidad ante la certeza de no estar sola en el universo. Este enfoque conecta directamente con su fascinación por los extraterrestres, una pasión que ha atravesado su carrera y que ahora vuelve a ocupar el centro de la escena. La pregunta es: ¿sabrá aportar algo personal a esta conversación?



La expectativa es enorme, con la combinación de un reparto estelar, la música de John Williams y la fotografía de Janusz Kamiński, 'El día de la revelación' será sin duda uno de los grandes estrenos de 2026. Más allá de los efectos visuales y la tensión narrativa, la película se perfila como una reflexión sobre la verdad, el miedo y la esperanza que despierta la posibilidad de un encuentro con otras formas de vida. Spielberg regresa al género que lo consagró, y dispuesto a recuperar su trono como Rey Midas de Hollywood. Si consigue que taquilla y público estén de su parte, será otro capítulo imprescindible en la historia del cine popular, el que al fin y al cabo nos llega a todos.



Finalmente, el día ha llegado. La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood anunció un acuerdo histórico con YouTube que entrará en vigor en la edición número 101 de los premios, en 2029, y se extenderá como mínimo hasta 2033. Este pacto supone que la cadena ABC, que ha sido la encargada de retransmitir la gala desde 1976, emitirá por última vez los Óscar en 2028. El cambio no se limita únicamente a la ceremonia principal: todos los eventos relacionados con los premios, como la alfombra roja, el almuerzo de nominados, el Governors Ball y las galas técnicas, también estarán disponibles en la plataforma.


Para las nuevas generaciones puede ser normal lo de ver eventos en YouTube, pero este cambio en los Óscar es como cambiar algo que parecía históricamente establecido para siempre. La primera emisión televisada se realizó en 1953 a través de NBC, que mantuvo los derechos hasta 1960. Posteriormente, la gala pasó a manos de ABC, con un breve regreso a NBC en los años setenta, hasta que ABC consolidó su dominio desde 1976. Durante décadas, la ceremonia fue uno de los eventos televisivos más vistos en Estados Unidos y en el mundo, con retransmisiones en más de 70 países desde los años setenta. Sin embargo, la caída del consumo de televisión tradicional y la irrupción de las plataformas digitales han disminuido su impacto global.


En cuanto a las audiencias, los Óscar han experimentado una notable caída en las últimas décadas. En los años noventa y principios de los 2000, la gala superaba con frecuencia los 40 millones de espectadores en Estados Unidos. Sin embargo, en los últimos años las cifras se han reducido drásticamente. En 2021, la ceremonia alcanzó apenas 10,4 millones de espectadores, el peor dato de su historia. La Academia intentó revertir esta tendencia en 2024, logrando 19,5 millones de espectadores, y en 2025 la gala reunió a 19,7 millones, su mejor dato en cinco años. Estos repuntes se debieron en parte a la apertura hacia el streaming, con retransmisiones simultáneas en plataformas como Hulu y dispositivos móviles.


El traslado a YouTube busca precisamente ampliar el alcance y adaptarse a los nuevos hábitos de consumo. La audiencia potencial de la plataforma supera los 2.000 millones de usuarios, lo que permitirá que los Óscar se conviertan en un evento verdaderamente global y accesible. Nos atrevemos a asegurar que en 2029 tendrán la edición más vista de su historia. Este 2026, de momento, tendremos que recurrir al canal de suscripción habitual, que es diferente en cada país.



Todo parece estar cambiando en la industria a pasos agigantados. Incluso los Óscar, símbolo de la tradición cinematográfica, se suman a la innovación al abandonar la televisión abierta y apostar por un modelo digital global. La Academia espera que esta decisión revitalice el interés del público joven, tras tantos años intentándolo, y consolide la relevancia de la gala en un mundo donde las plataformas online y las aplicaciones para móviles dominan el consumo cultural. 


En las últimas semanas, el joven actor no ha parado de soltar declaraciones que han servido para un debate continuo sobre su carrera y su persona. Durante una entrevista con la crítica Margaret Gardiner, Chalamet afirmó que: "esta es probablemente mi mejor actuación… hace como 7 u 8 años que he estado entregando actuaciones realmente, realmente comprometidas, de primera línea". Añadió que "es importante decirlo en voz alta porque la disciplina y la ética de trabajo que aporto a estos proyectos… no quiero que la gente lo dé por sentado. No quiero darlo por sentado. Esto es realmente material de primer nivel". No sabemos si es confianza en sí mismo o prepotencia, pero lo que está claro es que ese trabajo está hablando por sí mismo en la gran pantalla. Quizás su frustración sea la de no haber recibido un galardón de primera línea aún. 


El intérprete, que encarna al pionero judío-estadounidense del tenis de mesa Marty Mauser, ha descrito su experiencia como una exploración personal de sí mismo y de lo que puede dar al cine. En sus propias palabras, se trata de un proceso de reconocimiento personal: "estoy en una clara búsqueda de la grandeza", dijo, subrayando que su confianza en este proyecto es mayor que en cualquier otro anterior. En otra aparición pública, insistió en que Marty Supreme es el trabajo que lo hace sentir más orgulloso: "es increíble, es importante compartirlo con el público… es una de las películas de las que más orgulloso estoy". Y no es porque no tenga ya un currículum serio del que presumir.


Chalamet no ha ocultado su ambición en plena temporada de premios. En sus intervenciones recientes, aseguró que "alcanzó un nivel nunca visto" y que su objetivo es claro: sostener un Oscar entre sus manos. Esta franqueza, lejos de ser un gesto de humildad, ha sido interpretada como una muestra de seguridad y determinación. En un tono irónico, incluso comentó sobre la necesidad de confianza en su carrera: "Necesitaba un poco más de confianza", bromeó, en respuesta a una crítica que lo comparaba con George Clooney. Recordemos que no son pocos los actores de primer nivel que no han logrado sostener un Óscar hasta tener varias décadas de grandes actuaciones a sus espaldas. El propio Leonardo DiCaprio, con quien se le compara en términos profesionales a menudo, no logró alcanzar tal premio hasta los 42 años, a pesar de recibir nominaciones desde los 20 años. 



No hay demasiados actores en la actualidad que hablen como lo hace Chalamet de su trabajo, por lo que es normal que haya todo tipo de reacciones. Mientras algunos celebran su honestidad y la valentía de reconocer su propio talento, es fácil considerar que su actitud rompe con la imagen de modestia que debería acompañar a alguien tan joven. Sin embargo, Chalamet parece decidido a marcar un nuevo rumbo en su trayectoria, convencido de que Marty Supreme es el proyecto que define su madurez artística. Como él mismo resumió: "Esto es realmente material de primer nivel". Y no podremos discutirle eso, pero está por ver si es suficiente para llegar hasta donde él quiere, que es el Óscar.


Salvo que no te interese el mundo del cine en absoluto, sabrás que la tercera entrega de la saga Avatar, titulada 'Fuego y Ceniza', se estrena el 19 de diciembre de 2025. Consciente de que la experiencia visual y sonora es parte fundamental de su propuesta, James Cameron ha remitido una carta personal a cada sala de cine con un archivo de Especificaciones de Proyección y una tabla de encuadre. Personal hasta el punto de que, aunque obviamente no está escrita con su puño y letra, sí que usa la fuente de letra que está ligada a la franquicia. En estos documentos se detallan parámetros como los niveles de luz, la configuración de audio y el encuadre correcto de la imagen, con el objetivo de que los espectadores disfruten de la película tal y como fue concebida.


El director canadiense, que ya revolucionó la industria con la primera 'Avatar' en 2009 y con 'El sentido del agua' en 2022, insiste nuevamente en que la tecnología debe estar al servicio de la inmersión narrativa. En este sentido, Cameron ha defendido el uso de altas tasas de fotogramas (48 fps) y su amado 3D como herramientas para intensificar la sensación de realismo, pese a las críticas de algunos sectores. Según él, estas innovaciones no son un capricho técnico, sino una forma de ampliar los límites del lenguaje cinematográfico.


Estas han sido las palabras textuales que ha querido transmitir a los cines, escritas en aquel estilo Papyrus que sacaba de quicio a Ryan Gosling en su sketch para Saturday Night Live: 


Estimado técnico de cine.


Mi equipo y yo estamos muy emocionados de presentarles 'Avatar: Fuego y Ceniza' al público. El archivo de especificaciones de proyección y la tabla de encuadre se incluyen con el DCP, con información crucial sobre los niveles de iluminación, la configuración del audio, el encuadre correcto, etc. Por favor, revísenlo y asegúrense de que sus sistemas de imagen y sonido estén calibrados y listos para funcionar. Personalmente, mezclé la película responsablemente para que se reproduzca a la perfección, con una dinámica perfecta entre las escenas de diálogos tranquilos y las escenas de acción intensa, con el estándar de referencia 7.0. ¡Por favor, no lo ajusten a un nivel inferior!


Ustedes son la última pieza de nuestro equipo, pero de vital importancia, para influir en la experiencia de los espectadores de Avatar: Fuego y Ceniza. ¡Gracias de nuevo por su dedicación!



España se encuentra entre los pocos países en los que la película podrá disfrutarse exactamente como Cameron desea, gracias a la infraestructura técnica disponible en determinadas salas. ¿Pero dónde quedan las salas que no puedan permitirse estos lujos? Bueno, siempre nos quedará la historia en sí. Cameron ha dejado claro que 'Fuego y Ceniza' representa para él la culminación de una saga, aunque oficialmente estén previstas una cuarta y quinta entrega. El cineasta ha explicado que concibe esta tercera parte como un cierre narrativo, lo que le permite no estar tan preocupado por su rendimiento en taquilla.


La película, protagonizada nuevamente por Sam Worthington y Zoe Saldaña junto a Sigourney Weaver, Stephen Lang y Kate Winslet, introduce al Pueblo de las Cenizas, un clan Na’vi con una visión más beligerante que los anteriores. La trama se centra en la familia Sully y en los nuevos desafíos que enfrentan en Pandora, con un guion firmado por Cameron junto a Rick Jaffa y Amanda Silver.



Disney no está dispuesta a ceder su lugar como una de las compañías más poderosas en el mundo del cine, especialmente con sus recientes éxitos de taquilla en películas de acción real basadas en sus clásicos animados. En los últimos años, títulos como 'El Rey León' (2019), 'El libro de la Selva' (2016) y 'Lilo & Stitch' (2025) han demostrado el poderío de la fórmula de adaptar sus animaciones más queridas a versiones en vivo, basta con decir que entre las tres suman casi 4 billones de dólares de recaudación. Esta transición de animación a acción real ha sido una de las estrategias más lucrativas de Disney, pero gran parte del público se pregunta si no estamos ante una escasez de creatividad por parte de la compañía que una vez fue sinónimo de magia.


A medida que esta tendencia se hace cada vez más común, Disney ha comenzado a expandir su enfoque, adentrándose no solo en las historias principales de sus películas animadas, sino también explorando los personajes secundarios. En concreto, usando a los villanos de turno para contar su lado de la historia. Así, Angelina Jolie se ha asentado en el papel de 'Maléfica', y con menos éxito Emma Stone hizo lo propio con 'Cruella'. ¿Cuál es el siguiente villano en salir al escenario? Pues fuentes provenientes de Deadline aseguran que próximamente tendremos una visión fresca y con actores de la historia de Gaston, personaje malvado de una de las películas animadas más emblemáticas de Disney, 'La Bella y la Bestia', lanzada originalmente en 1991. Esta nueva película, aún en desarrollo, no contaría con Luke Evans, quien interpretó a Gaston en la versión de acción real de 2017.


Además de la dimensión del personaje de Gaston, que suponemos también contará con LeFou, el fiel compañero de dicho villano, queda en cuestión si esta película también respetará parte de la estética visual que caracteriza a Disney. Sobre todo porque cada día tenemos nuevas noticias de cómo Disney abraza y acepta la IA en el desarrollo de sus trabajos. A estas alturas, lo mínimo que pedimos es que se respete el arte manual de los creadores y no recibamos algo artificial. 


Con esta película en camino, no nos extrañaría que ya estén planeado más formas de explotar el universo de 'La Bella y la Bestia', y es que la película de 2017, con Emma Watson y Dan Stevens en los papeles protagonistas, superó con creces el billón de dólares en taquilla. Suponemos que ninguno de los actores de aquella revisión volverá, y que estamos ante un proyecto totalmente nuevo, pero no sería descabellado que trataran de unirlo mediante las caras conocidas. Es uno de los universos a los que Disney siempre puede volver para trabajar sobre seguro, porque ya son varias generaciones las que tienen emociones cercanas hacia su historia.




Aunque no todo en Disney es 'acción real', claro está. Pronto tendremos el estreno de 'Toy Story 5', con una Pixar a la que le cuesta cada vez más hacer un éxito de sus historias originales, aunque lo intente cada daño. También cuentan con nuevas franquicias como 'Zootrópolis' y 'Moana', que ya son seguros en taquilla, incontestables en su rendimiento. La película original de 'La Bella y la Bestia', de 1991, es un clásico que a día de hoy sigue siendo igual de brillante a nivel visual, y eso es algo que ningún remake pasado por CGI podrá igualar, pero el negocio exige nuevas producciones exitosas, y no es raro que Disney esté rebuscando entre sus mayores joyas. Así es que parece que veremos, más pronto que tarde, a Gaston en la gran pantalla.