Es cierto que este año los premios Óscar lo tenían difícil para no reconocerlo. Con 'Los pecadores' y su giro de tuerca a una propuesta clásica, 'Frankenstein' y la visión de Guillermo del Toro del monstruo de Mary Shelley, junto a 'Weapons', donde Amy Madigan ha brillado hasta el punto de merecer todos los premios, era difícil que el género de terror no tuviera cierta presencia en la gala anual que sirve de culmen para la temporada de premios. Aun así, nos sorprendimos al saber que 'Los pecadores' no sólo aparecería entre las mejores películas del año, sino que ha batido el récord de nominaciones en la historia de los Óscar. Nada menos que 16 nominaciones. Es probable, si atendemos a reconocimientos similares, que se vaya a casa con tan sólo una pequeña parte del botín, pero es algo a lo que el terror ya está acostumbrado. Cuesta otorgarle un reconocimiento global, cuando la audiencia habitual de este tipo de películas es muy concreta. Un nicho, que se suele decir. 


Entonces, ¿ha sido frecuente o escaso el reconocimiento histórico de los premios Óscar al género de terror? Pues es complicado. Todo empezó en la quinta edición, en 1932, con el Óscar a mejor actor para Fredric March por su doble papel en una de las tempranas adaptaciones al cine de Dr. Jekyll y Mr. Hyde, en 'El hombre y el monstruo'. Fue también una de las primeras ocasiones en las que el maquillaje jugó un papel importante, haciendo que su interpretación de Mr. Hyde, cuando es más monstruo que hombre, brillara y le permitiera dejar su sello personal en la historia del género. Además, la película conseguiría nominaciones a mejor guion y fotografía

Diez años tuvieron que pasar para que se diera un escenario similar. En 1942, de nuevo una adaptación de la misma historia de Robert Louis Stevenson, 'El extraño caso del doctor Jekyll', conseguiría tres nominaciones. Mejor montaje, fotografía y música. Poco después, 'El fantasma de la ópera' en 1944 se iría a casa con dos estatuillas, a mejor fotografía y mejor dirección artística, más otras dos nominaciones, a mejor banda sonora y mejor sonido. Otro par de años después, en 1946, otra historia de terror clásica llevada al cine, 'El retrato de Dorian Gray', obtendría el premio a mejor fotografía, y dos nominaciones, para dirección artística y Angela Lansbury por mejor actriz de reparto. En estas primeras décadas ya se empiezan a ver los patrones que han definido la mayor parte de la historia del terror en los Óscar. Las actuaciones que requieren de maquillaje o transformaciones monstruosas suelen llamar más la atención. El sonido y la cinematografía son puntos fuertes que una y otra vez lograrán un llamativo reconocimiento. 


Más de diez años después, 'La mala semilla', en 1957, se fue a casa de vacío pero pudo presumir de aparecer en cuatro listas de nominaciones. Nominada a mejor actriz principal (Nancy Kelly) y doble para actriz de reparto (Eileen Heckart y Patty McCormack), además de mejor fotografía. La novela de William March ha sido adaptada al arte audiovisual en más ocasiones, pero nunca más ha vuelto a tener el mismo brillo. 

En la década de los 60 todo empieza a cambiar. Alfred Hitchcock llevaba ya muchos años firmando clásicos, y había tenido otras tres nominaciones previas a mejor director. Aunque nunca se llevó la estatuilla a casa, 'Psicosis' en 1961 supuso su cuarta y última nominación a dicha categoría. Fue acompañada de mejor actriz para Janet Leigh, mejor cinematografía y dirección de arte. Es otro de los clásicos del género (aunque habrá quien lo arrincone en el thriller) que se fue a casa sin premio, pero no le ha hecho falta para ser un pilar de cambio en la industria.




'¿Qué fue de Baby Jane?' es una de las películas más terroríficas de todos los tiempos, y hasta los Óscar tuvieron que invitarla a la gala de 1963. Se llevó el premio a mejor vestuario, qué mínimo, pero también fue nominada a mejor actriz (Bette Davis), mejor actor de reparto (Victor Buono), fotografía y sonido. Si hablamos de clásicos atemporales y únicos, 'El más allá', más conocida por su título original, 'Kaidan' supuso la primera película de terror de habla no inglesa en aparecer en escena. Desde Japón, adaptando las historias que Lafcadio Hearn ha dejado para la posteridad escritas desde el país del sol naciente, consiguió la nominación a mejor película internacional. Es una cinta que definió el terror oriental durante décadas, e incluso hasta el día de hoy llega su influencia. 

Audrey Hepburn, tras haber conseguido el Óscar en 1954, y otras tres nominaciones más, pondría el sello final a su gran carrera con otra más, esta vez de forma inhóspita, por su gran actuación en 'Sola en la oscuridad', en 1968. Un año después, un clásico como 'La semilla del diablo' haría que Ruth Gordon consiguiera un Óscar a mejor actor de reparto, además de una nominación a mejor guion adaptado, a partir de la novela de Ira Levin. En 1973 algo extraño ocurriría. Michael Jackson, aún en sus inicios, vio cómo su canción para la película 'Ben' fue nominada a un Óscar, tras llevarse previamente el Globo de Oro. Y es que dicha película ha quedado en el olvido, pero introdujo a las ratas como elemento en el cine de terror de forma que quedaran en el imaginario habitual. Era la secuela de 'Willard', que tuvo un remake en 2003. 


Si decíamos que este 2026 será recordado como un gran año para el género en los Óscar, el primer punto de inflexión fue en 1974. 'El exorcista', reconocida mayoritariamente como una de las mejores películas de terror de todos los tiempos, consiguió diez nominaciones. Que una de las películas más explícitamente aterradoras tuviera tal presencia, llegando a estar nominada a mejor película y dirección, es algo que rompió muchos tabús. El cine de terror dejó de ser una entretención de un puñado de locos, y pasó a formar parte un tipo de arte que merecía todo el reconocimiento de los críticos. Consiguió únicamente los Óscar a mejor guion adaptado y sonido, pero el género quedó cambiado a partir de entonces. 

Así, en 1976 fue uno de los mejores directores de la historia quien llevaría el terror, mezclado con el thriller, como haría Alfred Hitchcock, a un primer plano. Steven Spielberg y su 'Tiburón' fue un prodigio técnico, y así lo reconocieron los premios a mejor montaje, banda sonora y sonido. Su nominación a mejor película no fue suficiente para vencer a 'Alguien voló sobre el nido del cuco', pero la dejó a la altura de una gran competidora, como es 'Barry Lyndon'. 



'La profecía' es una franquicia que llega a nuestros días, con la nada desdeñable precuela de 2024, 'La primera profecía'. La obra original tuvo su reconocimiento en 1977, con el Óscar a mejor banda sonora y la nominación a mejor canción. Su dirección bien habría merecido una nominación, pero entendemos que 'Rocky' era una ganadora demasiado obvia, y otros contendientes, como Martin Scorsese con 'Taxi Driver', o Alan J. Pakula por 'Todos los hombres del presidente', eran dignos usurpadores de semejante reconocimiento. También en 1977 los Óscar tuvieron a bien reconocer una de las mejores adaptaciones de Stephen King de todos los tiempos. Gracias a 'Carrie', Brian De Palma, Sissy Spacek obtuvo una nominación a mejor actriz principal, y Piper Laurie haría lo propio en actriz de reparto. 

Para cerrar la década de los setenta, en la gala de 1980, Ridley Scott y su 'Alien, el octavo pasajero' conseguirían el Óscar a mejor efectos especiales, comenzando así un matrimonio entre el género de terror y la ciencia ficción que resultaría en uno de los más fructíferos del séptimo arte. Se le sumaría la nominación a mejor diseño de producción, y es que la primera película de Alien sigue siendo una proeza visual casi cincuenta años más tarde. 


Los ochenta fueron grandes años para la cultura popular, pero los críticos de la academia no son muy amigos de tal cosa. En 1983, 'Poltergeist (Fenómenos extraños)' tuvo tres nominaciones, a mejor banda sonora, efectos sonoros y efectos visuales. James Cameron, cómo no, incluso en el género del terror sería capaz de llamar la atención de los Óscar. Su 'Aliens: el regreso', consiguió siete nominaciones en 1987, y se llevó los premios a mejores efectos visuales y sonoros. Ese mismo año la locura de David Cronenberg, con 'La mosca', no sólo daría pesadillas a más de un espectador, sino que se llevaría el Óscar a mejor maquillaje y peluquería. Dos años más tarde, en 1989, ese mismo premio se lo llevaría la inolvidable 'Bitelchús'. 



Si bien 'El exorcista' fue el primer punto y aparte para el género, y permitiría que las productoras apostaran de forma seria por este tipo de cine, los noventa serían un momento de expansión.

En 1991, otra exitosa adaptación del mundo de Stephen King al cine, 'Misery', serviría para que una de las mejores interpretaciones de la historia del terror fuera reconocida. Kathy Bates se llevó el Óscar a mejor actriz principal, y dejaría el listón alto para el clásico rol de villano demente. Al siguiente año, en 1992, 'El silencio de los corderos' se convertiría probablemente en la película de terror que más éxito ha tenido en la gala. Sus siete nominaciones podrían no llamar la atención en bruto, pero ocurrió algo inesperado, y es que consiguió cinco de los Óscar más importantes de la noche. Mejor película, dirección, guion adaptado, mejor actriz principal (Jodie Foster) y mejor actor principal (Anthony Hopkins). Este es el tipo de éxito que allana el terreno para que otras obras, como por ejemplo 'Expediente X' pudieran hacer su aparición en 1993, y hacerlo con unos valores de producción a la altura. 


Algo ocurrió visualmente en los noventa. 'Drácula de Bram Stoker' (1992), de Francis Ford Coppola, 'Frankenstein de Mary Shelley' (1994), de Kenneth Branagh, 'Entrevista con el vampiro' (1994), de Neil Jordan, y 'Sleepy Hollow' (1999), de Tim Burton. Todas ellas obtuvieron múltiples nominaciones en temas de producción y arte, siendo el Drácula de Coppola el mayor culpable de esta tendencia visual, seguramente. Su particular visión del vampiro más famoso de la historia se llevó los Óscar de mejor vestuario, maquillaje y efectos sonoros. 

Cerrando la última década antes del cambio de milenio, un nuevo nombre entraría en escena. En su tercera largometraje, M. Night Shyamalan pasó de ser alguien totalmente desconocido a uno de los nombres más reconocibles del género. Su cine de autor bien merece un artículo propio, ya que con sus más y sus menos ha sabido tener un estilo propio, y todo comenzó con 'El sexto sentido'. En la gala del temido año 2000, obtuvo seis nominaciones muy importantes. Mejor película, dirección, guion original, montaje, actriz de reparto (Toni Collette) y actor de reparto (Haley Joel Osment). Popularizaría los giros de guion impensables y traería a miles de nuevos fans hacia el lado oscuro del cine. 

Quizás la percepción de que es extraño ver al cine de terror siendo reconocido en los Óscar viene de la sequía que supuso la primera década de este milenio, y es que apenas hubo grandes menciones. 'La sombra del vampiro', en 2001, sería nominada a mejor maquillaje, y le daría a William Dafoe su segunda nominación como actor de reparto. En 2008 Tim Burton volvería a escena con 'Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet', recibiendo el Óscar a mejor diseño de producción, además de las nominaciones a vestuario y mejor actor principal, para (Johnny Depp). 



Si aceptamos 'Cisne negro' como el terror psicológico que es (y si dudáis, intentad que la vea alguien muy susceptible a dicho género), en 2011 Natalie Portman se haría muy merecidamente con el Óscar a mejor actriz principal. Es una de las grandes obras del género, e incluso la academia tuvo que reconocerla así, con nominaciones a mejor película, dirección, montaje y fotografía. 

Ridley Scott puso de nuevo las manos sobre la franquicia de Alien, y no sólo la revivió sino que volvió a ser nominado a mejor efectos especiales, allí donde empezó todo. Fue en 2013, con su 'Prometheus', y desde entonces la saga está viviendo una segunda juventud. 


La aparición de cine de autor, con nombres que se consolidan y dotan de un sello tanto de personalidad como de calidad a sus obras, no es algo que ocurriera muy a menudo, pero empieza a ser más frecuente. Al igual que el año 2000 fue cuando conocimos a M. Night Shyamalan, en 2017 tuvimos la suerte de ver cómo otro cineasta se haría un nombre propio en el género. Jordan Peele, tras varios años en papeles menores para todo tipo de películas, tuvo la oportunidad de crear algo propio, y supo aprovecharla. 'Déjame salir', fue un golpe de aire fresco, tanto por traer la temática social a un primer plano, como por la originalidad de su propuesta. La academia no tuvo más remedio que otorgarle el Óscar a mejor guion original, así como nominarla a mejor película, dirección y actor principal (Daniel Kaluuya). En pocos años, Jordan Peele se ha convertido en uno de los grandes nombres del cine de terror, y no es para menos. 

Un caso similar es el de John Krasinski, que era conocido por su papel en 'The Office', pero no era capaz de destacar en el mundo del cine. Eso cambió cuando dirigió y protagonizó 'Un lugar tranquilo', que de tranquilo sólo tenía el título, porque a pesar de ser uno de los guiones con menos líneas de la historia del cine con sonido, puede provocar más de un infarto. Fue el inicio de una de las franquicias más conocidas actualmente, y tuvo su pequeña aparición en los premios de 2019 con una nominación a mejores efectos sonoros. 

Hablando de cine de autor, es imposible no mencionar a Robert Eggers. En 2020 fue su primera cita con los Óscar, con una nominación para 'El faro' por mejor fotografía. Su estilo personal haría una aparición más sonada poco después, en el reciente 2025, uno de los años que más han acercado al terror y los Óscar. 



Robert Eggers no quiso contar la historia de Drácula directamente, y prefirió inspirarse en los orígenes del cine, con su particular 'Nosferatu'. Visualmente impactante, fue nominada a mejor fotografía, diseño de producción, vestuario y maquillaje. La saga de los aliens volvería a su cita con los efectos especiales, gracias a 'Alien: Romulus'. La gran apuesta era 'La sustancia', una película que revolucionó el panorama y se convirtió en todo un fenómeno popular. Si bien sólo se llevó la estatuilla a mejor maquillaje y peluquería, más que merecida por motivos obvios, las nominaciones le sirvieron para devolver cierto reconocimiento al cine más retorcido y psicológicamente perturbador. Nominada a mejor película, dirección, guion original y actriz principal para una Demi Moore debería haber recibido el Óscar. 


Llegamos así al presente. Estas líneas se escriben un mes antes de que los Óscar 2026 sean entregados, y entonces saldremos de dudas. Si Amy Madigan es reconocida como mejor actriz, que bien podría ocurrir tras su victoria en los Critics Choice Awards, 'Frankenstein' recibe premios que tiene casi garantizados, como fotografía, maquillaje o vestuario; y 'Los pecadores' es capaz de arrebatar algún premio importante a la mastodóntica 'Una batalla tras otra' de Paul Thomas Anderson, quizás podríamos estar ante el mejor año del cine de terror en este territorio excepcional que son los Óscar. Lo que no cambiará, seguro, es que el cine con todo tipo de elementos de terror y horror seguirá siendo un oasis de creatividad para el arte de hacer películas. 





Dirigida y protagonizada por el creador de contenido Markiplier, 'Iron Lung' se ha convertido en uno de los fenómenos cinematográficos más comentados de lo poco que llevamos de 2026, gracias a su sorprendente rendimiento en taquilla y a su enfoque claustrofóbico del terror. Parece que tanto en calidad como en éxito está compitiendo, si no superando, a las grandes producciones con las que ha competido en sus primeros días.


La cinta adapta el videojuego independiente homónimo de 2022 creado por David Szymanski, conocido por su atmósfera opresiva y su narrativa minimalista. En esta versión cinematográfica, Markiplier, cuyo nombre real es Mark Fischbach, interpreta a Simon, un prisionero obligado a pilotar un submarino oxidado a través de un océano de sangre en un entorno espacial devastado por un misterioso evento masivo. La película mantiene el espíritu del juego al centrarse en un único espacio cerrado, centrándose en la tensión psicológica y el horror sensorial. 


El éxito reciente de 'Iron Lung' ha sorprendido a todo el mundo, ya que se ha estrenado este 30 de enero, y la película se posicionó rápidamente como uno de los grandes éxitos del cine de terror del año, que como suele ocurrir con dicho género, ha tenido críticas mixtas, pero el público es el principal objetivo. Y vaya que si ha logrado conectar con la audiencia.



En su primer fin de semana, Iron Lung ha logrado cifras impresionantes. Recaudó 21,5 millones de dólares a nivel global, de los cuales 17,8 millones provinieron de salas estadounidenses. Este rendimiento es especialmente notable considerando que Markiplier financió la película con un presupuesto aproximado de 3 millones de dólares y la distribuyó de manera independiente. Hay que tener en cuenta, además, que no ha llegado aún ni al mercado español ni al latinoamericano. Suponemos que a partir de este momento su distribución global está más que garantizada. 


Además, la película llegó a liderar la taquilla en su estreno del viernes, cuando competía con un veterano y maestro del mismo género, Sam Raimi, y su 'Send Help'. Ni siquiera un rival tan directo y aventajado ha supuesto un problema para que sangre fresca irrumpa en el panorama. Con el éxito reciente de 'Los pecadores' o 'Frankenstein', que esperan también el reconocimiento de los Óscar 2026, el género es ahora mismo una plataforma perfecta para dar cabida a nuevas audiencias y artistas. 


Markiplier ya puede presumir de ser uno de los pocos creadores de contenido que es capaz de correr un riesgo así, tanto financiero como creativo, y salir bien parado. Seguiremos pendientes del desempeño de 'Iron Lung' en taquilla, y de los siguientes pasos de este nuevo, ya podemos decirlo con todas las letras, director de cine de terror. 





Si hay un clásico navideño que ha marcado a varias generaciones alrededor del mundo, ese ha sido 'Solo en casa'. Si bien Macaulay Culkin fue el rostro que nadie volvería a olvidar desde aquel ya lejano 1990, su madre en aquella película también era reconocida por todos. Catherine O’Hara, que también es mundialmente conocida por sus papeles en 'Bitelchús' y la serie 'The Last of Us', ha fallecido a los 71 años.


Fue trasladada al hospital en una condición grave por una breve enfermedad, pero hasta ahí podemos leer. No se han hecho públicos más detalles por parte de su representante y familiares. 


Nacida en Toronto, en 1954, terminó en el mundo de la interpretación por casualidad. Trabajando en un teatro de la ciudad, decidió probar suerte en uno de los castings del mismo lugar, y el resto fue cosa del destino. A pesar de que su entorno no parecía estar muy a favor de su nueva vocación, a finales de los años 70 logró participar en la comedia 'Second City TV', donde alcanzaría cierto reconocimiento. Su talento para la comedia era innegable, y no dejaría de participar en multitud de programas y series de televisión. Hasta que en 1988 Tim Buron la escogió para uno de los papeles más importantes de su carrera, el de Delia en 'Bitelchús'. Su relación laboral la llevaría a poner voz a Sally en 'Pesadilla antes de navidad', para terminar de rubricar su papel en las navidades de millones de personas. 




Su trabajo en 'SCTV Network 90', continuación de aquella primera serie de comedia que la impulsaría al mundo de la interpretación, le sirvió también para recibir su primer Emmy como guionista. Tras ello, es cierto que el reconocimiento de la crítica y los premios se le resistió durante mucho tiempo. Fue en 2021 cuando recibió el Globo de Oro a mejor actriz en una serie de comedia, por papel en 'Schitt's Creek', que también le hizo recibir un Emmy, ahora sí por su rol en la interpretación. Más recientemente sería nominada como actriz secundaria en 'The Studio', donde brilló por última vez. 


A pesar de esta más que notable carrera, de la que nos dejamos decenas de trabajos que consagraron su nombre en el mundo de la comedia norteamericana, siempre será recordada como Kate, la madre de Kevin, en 'Solo en casa' y 'Solo en casa 2: perdido en Nueva York'. Dos clásicos atemporales que hoy hacen la noticia de su fallecimiento un motivo de luto no sólo para el cine sino para cualquier persona que tenga un mínimo de espíritu navideño.


Macaulay Culkin siempre mantuvo una relación cercana con ella, hasta el punto de tratarla como a una madre, y hoy no ha podido sino recordarla así en su perfil de Instagram, lamentándose por semejante noticia:

Mamá.

Creía que teníamos tiempo.


Quería más.

Quería sentarme en una silla al lado tuyo.

Escucharte.

Tenía tanto que decirte.


Te quiero.


Nos veremos más adelante.








 


La última vez que pudimos ver a Sylvester Stallone como un veterano de guerra fue en 'Rambo: Last Blood', en 2009. Es decir, no hace tanto tiempo, pero el actor ya cuenta con setenta y nueve años a sus espaldas, y lo ha dado todo lo que ha podido durante décadas para satisfacer a sus fanas más acérrimos. Al igual que ya ocurrió con 'Rocky', que dio paso a la saga de 'Creed', parece que ha llegado el turno de Rambo, con la gran diferencia de que estaremos ante una precuela, lo que conlleva un reinicio de la franquicia. 


El elegido para ponerse las botas de Stallone ha sido Noah Centineo. Este joven actor, nacido en 1996, es una de las promesas del cine de acción de Hollywood. Ya trabajó en 'Black Adam' junto a Dwayne Johnson, y próximamente interpretará a Ken Masters en la adaptación del videojuego 'Street Fighter'. Ahora tendrá una responsabilidad que no conocía hasta la fecha, y es la de ponerse en el lugar de una leyenda del cine, John Rambo. 



Tras cinco películas a lo largo de cuarenta y cuatro años, que no es demasiado, la actual propietaria de los derechos, Lionsgate, ha puesto la maquinaria para empezar una nueva producción, ya en marcha en Tailandia. Dirigida por el finlandés Jalmari Helander, que ha logrado el reconocimiento mundial por sus películas de acción 'Sisu' y 'Sisu: camino a la venganza', nos contará los inicios de John Rambo, antes de los hechos acontecidos en la novela original que sirvió de base para toda la franquicia. Por lo tanto habrá que estar atentos al guion que Sohrab Noshirvani y Rory Haines se traen entre manos. Ambos son responsables de 'Black Adam', pero también de la más respetada 'The Mauritanian'. 


Las dos últimas películas recaudaron suficiente para salir del paso, pero no como para dar una nueva vida a la saga, así que es comprensible la decisión de hacer borrón y cuenta nueva. La cuarta película costó unos 47 millones de dólares y embolsarse en taquilla alrededor de 113 millones. Mientras que la quinta y última contó con 50 millones de presupuesto, pero se quedó en unos 90 millones de recaudación. 


Helander ha reconocido ser un fanático de Rambo: "Con once años, vi Rambo por primera vez, y cambió mi vida. Rambo no fue sólo una película para mí, me acompañó mientras crecí y fue una influencia decisiva para querer hacer cine. Cuando empecemos con la producción del origen de Rambo, vamos a ir hasta el principio. Esto es puro Rambo, sin añadidos, crudo y real, una historia de supervivencia acerca de la resistencia, persistencia y la pérdida de la inocencia. Es un honor dar forma a este capítulo con un profundo respeto por el personaje y su legado, y dar a la audiencia el comienzo del viaje de Rambo". Con semejantes palabras de afecto, no nos extrañaría ver un cameo del mismísimo Sylvester Stallone. 


De momento tenemos el primer póster promocional, pero aún no tenemos fecha para su estreno, pero si todo continúa su curso, las noticias no deberían hacerse esperar mucho. 





Llevábamos años esperando un anuncio definitivo y oficial. Apple TV ha logrado asegurarse los derechos del Cosmere, el vasto universo literario creado por Brandon Sanderson. La noticia, adelantada por The Hollywood Reporter, es el resultado de continuos rumores y especulaciones a lo largo de la última década. Después de vender más de 50 millones de libros alrededor del mundo, parece que al fin podremos ver sus ideas llevabas a nuestras pantallas.


El acuerdo no solo implica la adaptación de sagas tan emblemáticas como Nacidos de la bruma y El archivo de las tormentas, sino que además garantiza la implicación directa del propio Sanderson en el proceso creativo, algo que lleva haciendo mucho tiempo también con las publicaciones de sus libros. Sanderson es conocido por su meticulosidad y por la coherencia interna de sus mundos, y llevaba tiempo rechazando, según él mismo, propuestas que no respetaran su visión. Apple, sin embargo, ha aceptado condiciones poco habituales en la industria, otorgándole un control creativo que abarca desde la escritura hasta la producción y la capacidad de aprobar o descartar elementos clave de las adaptaciones. Podíamos esperar algo así, pero no deja de sorprender que haya sido llevado a cabo finalmente. 


La estrategia de Apple TV parece clara, películas para Nacidos de la bruma, que es su saga de libros más popular, y una serie para El archivo de las tormentas, demasiado densa para el cine. Esta combinación permite abordar el Cosmere desde dos ritmos narrativos distintos, aprovechando la espectacularidad cinematográfica para una saga y la profundidad episódica para la otra. Queda por ver, eso sí, cómo lograrán combinarlas en el tiempo, para que se vayan sucediendo pero tampoco sobrecarguen al espectador, que es muy de cansarse fácilmente. 


El acuerdo ha sido descrito como "sin precedentes", no solo por su magnitud económica, aunque no se han revelado cifras, sino por la apuesta a largo plazo que supone. Ya sabemos a qué ritmo produce obras Sanderson, y cómo puede llegar a ampliar el Cosmere, por lo que Apple se está metiendo en un terreno hasta ahora desconocido. Lo que parece ser el inicio de un simple acuerdo para unas adaptaciones puede convertirse en una tarea titánica, a niveles de producción.



Estamos seguros de que Apple tiene en mente un éxito similar al que tuvo 'El señor de los Anillos', de Peter Jackson, 'Harry Potter', de J.K. Rowling, o 'Juego de Tronos', de George R.R. Martin. La productora ya tiene entre manos otros trabajos de gran magnitud, como 'Fundación', de Asimov, pero nada de este potencial para suponer un golpe sísmico en la industria. Recordemos que tiene su propio servicio de streaming, y está claro que este plan a largo plazo conlleva fortalecer ese aspecto de la compañía de Silicon Valley. 


Brandon Sanderson es ya un veterano en la industria literaria, y acostumbra a tenernos actualizados con los avances de sus libros, a medida que va completando su proceso de creación. Así que no sería de extrañar que pronto tuviéramos más noticias relacionadas con sus adaptaciones al cine y la pequeña pantalla. 




 


Este año estamos de celebración en lo que respecta a Dragon Ball, por su 40 aniversario, pero parece que la vida no perdona y no todo son buenas noticias. Lamentamos comunicar que Kōzō Shioya, reconocido actor de voz japonés y figura muy querida dentro de la industria del anime, falleció el 20 de enero de 2026 a los 71 años a causa de una hemorragia cerebral. Al igual que ocurrió con la noticia de Akira Toriyama, quién también nació en 1955, la noticia se ha hecho pública con unos días de retraso, tanto para dar información clara, evitando confusiones, como para respetar la privacidad de la familia


Así, la noticia fue confirmada días después por su agencia, Aoni Production, que expresó su gratitud hacia todas las personas que lo acompañaron y apoyaron a lo largo de su carrera. Según el comunicado, el funeral se llevó a cabo en un entorno estrictamente privado, atendiendo a los deseos de su familia y sus seres queridos. 


El legado de Shioya es especialmente valorado por los seguidores de Dragon Ball, ya que dio vida a Majin Buu en todas sus variantes, y por lo tanto representa a uno de los personajes más queridos del anime más famoso de todos los tiempos. 


Su interpretación en Dragon Ball es peculiar, porque requiere ser capaz de transmitir inocencia, humor y amenaza en un mismo personaje, y lo consolidó como un referente del doblaje japonés. Además de su papel en dicho anime, participó en numerosas producciones importantes, como One Piece, Naruto y World Trigger, y prestó su voz a personajes de videojuegos tan conocidos como Metal Gear Solid y Kingdom Hearts. 



A lo largo de su trayectoria, Shioya acumuló más de cuatrocientas apariciones en distintos proyectos, a pesar de que aún le quedaba carrera por delante. No conocemos más detalles de lo ocurrido, así que únicamente nos queda respetar y valorar su contribución a la historia del anime y el videojuego japonés. El trabajo de Kōzō Shioya nunca será olvidado. 



Este 2026 nos trae el aniversario nada menos que de una leyenda del cine. Era 1976 cuando se estrenaba 'Rocky', aquella película sobre un boxeador acabado, con una vida que apenas daba para más, pero que recibía la oportunidad de su vida: enfrentar al campeón Apollo en un combate por el título. Aquel sueño americano, tan vivo por aquel entonces, fue llevado a la gran pantalla con una humanidad que nadie se esperaba, y cambió la vida de Sylvester Stallone al mismo tiempo que cambiaba el cine para siempre.


El papel del boxeador y la vida del actor tenían cierto paralelismo, ya que Stallone estaba en un momento crítico. Famosa es la anécdota de que tuvo que vender a su perro, porque no tenía cómo cuidar de él, y más tarde, ya tras el éxito monumental de la película, lo pudo recuperar. Con semejante película e historia detrás de la misma, es imposible no tener interés por 'I play Rocky', la película que podremos ver en cines a finales de este 2026, y que nos contará cómo vivió Stallone aquel momento transformador de su vida.


El cine biográfico nunca es fácil, pero siempre tendrá nuestro interés cuando se trata de cine acerca del cine. Peter Farrelly, que ganó dos Óscar en 2018, el de mejor película y mejor guion, con la aclamada por la crítica 'Green Book', ahora nos traerá este largometraje. Últimamente está de moda este estilo de producciones, y tienen en común algo que trae polémica, y es que como confirmó Stallone al momento de su anuncio, nadie se había puesto en contacto con él para realizar este proyecto. Desconocemos aún si ha tenido una involucración posterior, ya que dijo estar dispuesto a colaborar. 


Producida por Amazon MGM Studios, aunque aún no conocemos su presupuesto es imposible que resulte tan rentable como lo fue la película original de 'Rocky' en su día. Fue una producción de muy bajo presupuesto, con apenas un millón de dólares de aquel entonces, que logró amasar la suma de 225 millones en la salas de cine alrededor del mundo. Además, logró llevarse tres Óscars en la gala de 1977, incluyendo mejor película y dirección. 



El reparto está encabezado por Anthony Ippolito, quien interpreta a Stallone en su juventud, y las primeras imágenes difundidas dejan ver una similitud física sorprendente. Junto a él participan, entre otros, Matt Dillon dando vida al padre de Stallone, o AnnaSophia Robb interpretando a la esposa del actor en aquellos años. 


En multitud de ocasiones ha dejado claro Sylvester Stallone que 'Rocky' era un drama romántico, una película de amor, antes de que una historia de boxeo. La dura vida que él tuvo en aquellos tiempos y su lucha para vender el guion que cambiaría su vida, al mismo tiempo que lograr interpretar el papel protagonista a pesar de ser un actor desconocido y aparentemente sin futuro, serán alicientes de sobra para estar en las salas de cine a finales de año. Esperemos que respeten el legado de Stallone y su 'Rocky.