Jim Carrey recibe el premio César honorífico a su carrera



A lo largo de su casi medio siglo de carrera, no nos ha dejado muchos momentos como el vivido en Francia. Jim Carrey viajó hasta París para darnos uno de los momentos más emotivos de su carrera, al recibir el César de Honor en la 51 edición de los premios más prestigiosos del cine francés. La ceremonia, celebrada en el teatro L’Olympia, marcó su regreso público tras un periodo de discreción y aparente retiro, y lo mostró profundamente conmovido ante un reconocimiento que celebró más de cuatro décadas de trayectoria.


El actor canadiense-estadounidense, de 64 años, sorprendió al auditorio con un discurso íntegramente en francés, en el que expresó su gratitud y compartió su vínculo personal con Francia. Carrey dedicó el premio a su hija Jane, a su nieto Jackson y a su pareja, Min Ah, que estaba en el público, así como a un antepasado francés que, según reveló, forma parte de su historia familiar.  Pero la dedicatoria más especial quedó reservada para un hombre que ha marcado su vida desde siempre, su padre


"Y por último, gracias al hombre más divertido que he conocido, mi padre. Percy Joseph Carrey, que me enseñó el valor de la muerte, de la generosidad, y de la risa. Si quieres que la fortuna venga a ti, ¿estarás a bordo? Es muy difícil, pero debemos intentarlo. Siempre celebraré este recuerdo. Sonreiré siempre con este recuerdo', y no pudo evitar bromear al final 'mi vida es una parodia. '¿Cómo ha estado mi francés?'.



El reconocimiento llega tras una carrera marcada por la versatilidad. Carrey irrumpió en los años noventa como uno de los grandes nombres de la comedia con títulos como 'Ace Ventura', 'La máscara' y 'Dos tontos muy tontos', donde su expresividad física y su energía lo convirtieron en un icono del slapstick moderno. Con el tiempo, amplió su registro hacia papeles más complejos y sensibles, como 'El show de Truman' y 'Man on the Moon', que le valieron dos Globos de Oro y el respeto de la crítica. Su capacidad para transitar entre lo hilarante y lo introspectivo lo ha consolidado como una figura única en Hollywood. De hecho, entre el público del evento se encontraba el director Michel Gondry, con quien trabajó en '¡Olvídate de mí!' (Eternal Sunshine of the Spotless Mind), una de las películas que consolidó su prestigio como actor dramático. 


En los últimos años, Carrey había reducido sus apariciones públicas tras anunciar en 2022 su intención de retirarse de la interpretación. Su presencia en los César, por tanto, fue recibida como un acontecimiento especial, un reencuentro con un público que lo admira y una celebración de una carrera que ha dejado huella en varias generaciones. La distinción, considerada el equivalente francés al Óscar honorífico, no sorprende por el cruce de fronteras, pero sí porque sea precisamente un estilo de cine tan alejado al estadounidense el que se atreva a celebrar la labor del artista y comediante Jim Carrey.


Y es que artista le defino mejor que cualquier otro apelativo. Carrey, que ha explorado la pintura, la escritura y la reflexión pública en los últimos años, se mostró agradecido por un premio que, según dijo, honra no solo su trabajo, sino también su historia personal y artística. Esperemos que momentos así reavivan su llama interior y le veamos un poco más a menudo en la gran pantalla, no sólo en la saga de Sonic, donde ya nos ha dejado otro personaje para la historia. 




0 comments:

Publicar un comentario