Absoluto Cine: crítica de 'Los pecadores'


Nunca es fácil sacar adelante una película de género que flirtee lo más mínimo con el terror. En su cuenta de Instagram, Ilona Six, productora de 'El ciempiés humano', explica cómo consiguió vender la idea para recaudar la financiación necesaria. Aunque a los fanáticos del género les pueda resultar sorprendente, la mayoría de la audiencia no encuentra apetecible las vísceras, ni los sustos, ni ver una sucesión de muertes en pantalla. A veces, en el discurso para intentar vender una película a quienes van a poner el dinero para hacerla, hay que omitir en la medida de lo posible toda referencia a ideas radicales, como el gore y derivados. No creo que Ryan Coogler tuviera que llegar al extremo de Ilona Six, pero seguro que se guardó más de un as en la manga, porque su película no está cortada por el mismo patrón que la mayoría de producciones de Hollywood. 


Apoyado en una Warner Bros que no está para arriesgar demasiado, es casi un milagro que Coogler consiguiera contar con 90 millones de presupuesto para un proyecto tan personal como es 'Los pecadores'. Es un director y guionista que hace apenas una década pertenecía a la escena independiente, y junto a Michael B. Jordan obtuvo reconocimiento con el drama urbano 'Fruitvale Station'. Poco después ambos se encargarían de dar una nueva vida a la franquicia 'Rocky', de Sylvester Stallone, comenzando la saga de películas 'Creed', que a día de hoy ya va por su tercera entrega. Para terminar de consolidarse en el panorama de las grandes producciones norteamericanas, se embarcaron de nuevo como actor y director en uno de los proyectos más importantes de Marvel, 'Black Panther' y su secuela. Dicha colaboración ha sido un éxito en todos los sentidos hasta ahora, y seguramente ha sido el motivo por el que Warner Bros ha decidido no sólo apostar por Coogler y Jordan, sino acordar con el director un contrato que le permite conservar los derechos de su obra, algo propio de cineastas muy consolidados. 


La idea detrás de 'Los pecadores' está profundamente marcada por alegorías y menciones directas hacia el racismo en Norteamérica y grupos como el Ku Klux Klan. No se esconde ni lo deja caer con sutileza, pero eso tampoco le impide centrarse en la historia de ficción que propone. Quien sea fan de 'Abierto hasta el amanecer', aquí tiene una cita asegurada. Por supuesto que el estilo narrativo es totalmente diferente, pero la basa del guion es muy similar. Es una cinta de vampiros que tiene lugar a lo largo de un día y una noche, principalmente. Sin embargo, el protagonismo recae sobre los hermanos Smoke y Stack, además de su familia y amigos. 



La primera sorpresa es que Michael B. Jordan se ha metido en un reto del que no todos suelen salir airosos. Interpreta a ambos hermanos protagonistas, dejando a Ryan Coogler las peripecias detrás de la cámara para lograr tal efecto, y está brillante en todo momento. Son dos personajes bien definidos, gemelos que incluso teniendo al mismo actor detrás tienen su personalidad propia y no llegan a confundirse. Semejante actuación, además de la dirección de Coogler, que es impecable en todo momento, y la vuelta de tuerca al tema de los vampiros, ya deberían ser motivos suficientes para verla obligatoriamente, pero no es todo lo que 'Los pecadores' tiene para ofrecer.


Miles Caton, un músico independiente sin experiencia profesional en el mundo del cine, toma el rol de tercero en discordia, junto a los dos personajes de Michael B. Jordan. Normalmente esto sería un desequilibrio en el casting, ya que podría notarse la falta de experiencia más de lo normal, pero por algún motivo, no sabemos si el veterano compañero ha servido de mentor o cuál ha sido el procedimiento, lo cierto es que Caton logra convencer hasta el punto de ser un claro candidato en la carrera de premios anual. Es sin duda uno de los actores revelación del año, y da pie a otra faceta importante de la película: la música


No es un musical en sí, pero hay varias escenas donde el peso de la narrativa recae en la música, llegando a tener un momento culmen que es una clase magistral de dirección y escenografía. Si no fuera por el fenómeno de 'Las guerreras K-pop', estaríamos hablando de el momento musical del año. Esto es sin duda el mayor aporte al género, incluso por encima del tema social, que ya ha sido explorado por otros directores importantes, como Jordan Peele. En este sentido, el actor británico Jack O'Connell pone su granito de arena, pero sobre todo destaca por crear un villano único dentro de un sistema tan trillado como es el de los vampiros. El guion hace uso de trucos clásicos, y no reinventa el género en cuestión, pero sabe ejecutar sus pequeñas aportaciones como pocos lo han hecho en las últimas décadas. 


El reparto está plagado de actuaciones que bien podría merecer sus premios individuales, y es de rigor mencionar a Andrene Ward-Hammond, Saul Williams y la inconfundible Li Jun Li. A todo este grupo actoral se suma Hailee Steinfeld, que necesitaba un papel como el que tiene en 'Los pecadores', tras años y años de pasar a un segundo plano. Y es que cabe recordar que hablamos de aquella joven vaquera de 'Valor de ley', el remake de los Coen de 2011, un trabajo por el que ya fue nominada al Óscar a mejor actriz secundaria, con apenas quince años. Su interpretación en la cinta de Coogler podría suponerle la vuelta al primer plano de Hollywood, incluso sin necesidad de grandes nominaciones a los premios más codiciados. 


Y es que tanto Hollywood como la industria en general, e incluso buena parte del público, como decíamos al principio, no es muy receptiva al género en el que se mueve 'Los pecadores'. Es por eso que quizás sea hora de empezar a hablar de las bondades de películas de este estilo sin necesidad de situarlas en un rincón del cine, aunque resulten en un incentivo para que las productoras se atreven a apostar por este estilo concreto. Sobra decir que, obviamente y de forma inevitable tras dejar claro dónde encaja la película, tiene escenas y temas que pueden resultar sensibles para muchas personas. 


Su talón de Aquiles es tratar de reunir muchas intenciones muy distantes en poco espacio y una trama relativamente sencilla. Es como intentar crear una obra grandilocuente en un marco que puede sentarle pequeño. Trata de ser una película para un público "serio", pero ese sector puede levantarse del asiento en cuanto entienda de qué va realmente el guion. Es cine de una ejecución casi perfecta, y con un gusto muy concreto, que se la juega todo a tener fe en que seas receptivo a sus ideas principales. 'Los pecadores', por su aportación al género, su dirección brillante, el uso de las herramientas musicales y un reparto inmejorable, es una de las películas de 2025.


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